Por Cheche Caudana

Carla, ¡sos tapa de la Ocio Abril! ¿Qué sentiste al enterarte que eras la elegida? Nervios, emoción. Me retrotraigo a tiempo atrás, cuando comencé con la cuenta, todo se fue dando de manera espontánea, nada armado y siguiendo esa línea, llegar a una tapa es mucho. Además es mi primera tapa… ¡me encanta!

¿Qué querés transmitir a través de esta producción?

Lo que muestro en la cuenta: una chica normal, que juega un poco a esto. Que soy profesional, que me dedico a la odontología, pero que también tengo esta otra veta, que me hace desconectarme de la realidad del día a día, de la vida movida. En definitiva, la naturalidad de ser muchas cosas a la vez.

¿Cómo nace tu vínculo con las redes? Siempre fuiste “tecnológica” o cero…

¡Cero tecnología! Imaginate, hasta el día de hoy no tengo computadora. En Instagram me siento como pez en el agua, pero en otro tipo de cosas, cero.

Y sin embargo sos toda una influencer… ¿Te genera mucha responsabilidad?

Es muy fuerte la palabra influenciar, lleva mucha carga. Pero mi onda es: “Yo te tiro esto, si te gusta, va con vos; si te parece que es acorde a tu vida, que te suma, vamos para adelante. Sino, no. Es transmitir lo que yo tengo para mostrar y que después cada uno elija si le gusta o no.

La moda es parte fundamental de todo este presente. ¿Qué significa para vos?

Para mí, la moda no es la última tendencia o comprar marcas caras. Para mí la moda es lo que a vos te guste, poder mezclar, armar looks con tendencias y con prendas de otras temporadas. La realidad es que pocas personas pueden ir al shopping todos los meses y comprarse lo último de lo último.

¿Y alguna vez pensaste en mirar la moda desde el lugar de empresaria?

¿Por qué no? Lo pensé. Trato de darle forma; igual a esto le falta más tiempo. Pero quién te dice? Llegué a una tapa… ¡el techo no existe!

¿Por qué creés que conectás con mujeres de todas las edades?

Me parece que es por la naturalidad de la mujer común, con la que se pueden identificar. Me da mucha gracia porque me siguen madres e hijas. Es amplio el rango de edades. Yo ya estoy pisando los 40 y también pienso esto da, esto no da… Pero le busco la vuelta y, como soy informal en mi vestimenta, los looks se adaptan tanto para las jovencitas como para las más grandes.

¿Qué te motiva a seguir paralelamente dos trabajos? ¿Te sentís muy exigida?

No, hoy no me siento tan exigida porque yo vivo de la odontología y esto es un extra. Un extra que va tomando forma, que se va poniendo más serio, pero trato de que no pierda el sentido del comienzo. Y como vivo de mi profesión, puedo darme el lujo de elegir con qué marcas trabajar y con cuáles no.

¿Cómo es el guión de un día de tu vida?

Me levanto, me baño, desayuno y si no tengo el outfit armado del día anterior, en el desayuno lo voy pensando. Me pasa muchas veces que a la noche, cuando ya estoy acostada, se me viene a la cabeza un look. Así que me levanto, me lo pruebo y digo… ¡listo, check para mañana! …y ya me duermo tranquila.

Durante las mañanas hago el recorrido por diferentes locales, veo a mi familia, hago las cosas de la casa y después voy a trabajar. A la noche estoy con mi familia, con mi novio.

¿Y tenés un momento sagrado del día?

Hay dos: en el trabajo, cuando me saco los últimos guantes del día, y cuando voy camino a casa, pienso qué cosa rica vamos a preparar para cenar hoy.

Y en estos 39, ¡llegó el amor! ¿Sentís que te faltaba realizarte en ese sentido?

Obvio que cuanto más grande te vas poniendo, ya vas queriendo otras cosas y ahora más que feliz de poder compartir con alguien mis días, las cosas que me pasan. Pero yo he sido siempre de disfrutar el momento. Está muy trillada la frase, pero yo realmente lo creo así: la vida es esta. Si estás sola, la tenés que disfrutar sola. Yo sola también viajé, me levanté a la hora que quise, cociné, no cociné. Con mucha libertad. La sociedad te impone que a cierta edad tenés que estar casada, con hijos. ¡Bueno, no! Hay que seguir el curso de tu vida y lo que te va dando.

Y te dan ganas ahora de proyectar tu propia familia, de ser mamá por ejemplo…

Me pasaba que no lo tenía tanto en la cabeza y ahora, que estoy muy bien con Fede y que las cosas se van dando con mucha naturalidad, la verdad es que tengo muchas ganas. Nos tenemos que seguir conociendo, pero creo que ES EL.

¡Vas a tener un “bebé trendy”!

¡Imaginate! Lookeada o lookeado de pies a cabeza!

¿Tenés tus momentos de introspección para conectarte con vos misma?

Los tengo, los necesito y no los canjeo por nada. La mañana es clave. Es bajar, relajar, pensar. En esos momentos pienso en mí, en Carla antes de ser profesional, antes de tener la cuenta. En Carla la nena, la chiquita, la esencia y la verdad es que eso me baja un montón. Los orígenes, la vida, las cosas buenas y malas que pasaron. Volver a eso me baja a tierra.

¿Qué te enorgullece de vos?

Ser yo. Ser naturalmente yo, sin pensar si me veo bien, si me veo mal. Muchas veces me filmo y muchos me dicen cómo vas a salir así, recién levantada, a cara lavada. Y la verdad es que me siento tan libre de poder hacerlo y eso te saca la mochila de estar todo el día espléndida, como todo el mundo cree…

¡Pero te ves espléndida! Qué hacés para cuidarte, para verte y sentirte bien…

Al gimnasio te lo debo, pero por suerte tengo un centro de estética debajo de mi casa y religiosamente, hace un año y medio, voy lunes y viernes para hacerme algunos tratamientos para mantenerme. También hay que ponerle onda,… Salir con al menos un brillito en los labios. Recogerte el pelo si no lo tenés bien, ponerse unos aros y ahí sí estás lista. ¡Ser coqueta!

Deseos para este año, en el que vas a cumplir 40…

Los 40 me tienen bastante ansiosa, porque es un número fuerte. Pero la verdad, estoy tan feliz con todo lo que me ha pasado, con la persona que soy. Todos los días de mi vida me prepongo ser mejor mina, ser mejor persona. Una persona agradable. Te cruzás con tanta gente mala onda, que te carga de mala energía…y no quiero eso para mí.

En este 2018 quiero seguir siendo yo, sin contaminarme, sin olvidarme de mis raíces y nunca perder el optimismo. Aprendí eso. A vivir de esta forma, porque sino te vivís frustrando, porque no te sale, no te pasa, no se te da nada. Hay momentos y momentos y en la vida, cosas nos van a pasar siempre. Lo importante es saber sortearlas, de la mejor manera.

 

Fotografìa: Mariano Bazán @Marianobazanphoto

Estilismo: Camila Muñiz- Carla Puiggros

Dirección: María José “Cheche” Caudana @chechecaudana

Locación: Amerian Executive Hotel – Córdoba – Argentina

Agradecimientos: Amerian Hoteles y Novecento Córdoba

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